¿Es recomendable optar por la subrogación de hipoteca?
Debido a los constantes cambios de tendencias del mercado inmobiliario, la competitividad de los diversos bancos y cajas nos brindan una relativa variedad de ofertas de préstamos hipotecarios. La gran parte de los beneficios que adquieren las entidades financieras se originan en los productos hipotecarios, por eso brindan varias alternativas con el fin de conseguir nuevos clientes. Por ello, debemos tener mucho criterio a la hora de elegir una entidad financiera o el tipo de crédito. Si tienes contratada una hipoteca, pero en otros bancos o cajas han salido nuevas condiciones hipotecarias y te convienen más, puedes aprovechar y hacer uso de la subrogación.
La subrogación consiste en trasladar tu hipoteca de una entidad financiera a otra, de esa manera puedes beneficiarte de las nuevas condiciones hipotecarías de la entidad receptora. Una de las ventajas radica en el descuento de las cuotas mensuales que pagas por el crédito hipotecario. A veces solemos hacer a un lado este proceso, ya que no analizamos la posibilidad que puede significar cambiarnos de banco o caja. Pero no es tan tedioso como creemos, además podemos ahorrar dinero si optamos por hacer un estudio acucioso, los beneficios son para nosotros. Para ello, es importante analizar una serie de factores determinantes a la hora de decidirnos por este proceso.
En primer lugar, sabemos que los bancos normalmente cobran una comisión si queremos subrogar nuestra hipoteca (comisión por subrogación). Ocasionando con esta medida que sus clientes desistan en cambiarse de banco. Además tener presente que al abrir una nueva hipoteca generalmente debemos pagar una comisión de apertura. Con esa ya van dos gastos que debemos sumar a nuestra futura cuota mensual. Otro factor sería los demás gastos legales que debemos hacer frente, si bien es en una menor cantidad respecto a los antes mencionados, no olvidar estos gastos administrativos al realizar el estudio. Tal vez suene redundante pero es de vital importancia un adecuado análisis sobre las ofertas que nos ofrecen los diferentes bancos o cajas, si en resumidas cuentas somos nosotros quienes tenemos que velar por nuestro futuro.
Después de comparar los gastos que implica subrogar tu hipoteca con los beneficios que podrás recibir con las nuevas condiciones que te brindan otras entidades financieras, por ejemplo: intereses más bajos, puedes determinar si te quedas en tu actual banco o si cambias a otro. Coloca en una balanza los beneficios que recibes actualmente a un lado y del otro las bajos intereses sumados a los gastos por traspaso, si el primero tienen más peso sabes que mantener tu hipoteca allí es lo más acertado. Si sucede lo contrario y la suma de los nuevos gastos es considerablemente menor, entonces que estás esperando para disfrutar de las nuevas condiciones.
No tomes decisiones a la ligera que pueden significar aumentar tus cuotas antes de reducirlas. Un estudio responsable sobre los diferentes tipos de hipoteca es aconsejable. Así se contribuirá a disminuir el gran porcentaje de personas que desconocen las condiciones de sus propias hipotecas, según recientes cifras de un estudio.
