Mediterranean Dreamhouses

December 26th, 2007

INMUEBLE CON ACENTO HOLANDÉS

Blogged by David in the Uncategorized Category

Las casas mediterráneas tienen un encanto muy especial, cuando uno pasa frente a ellas, se queda admirándolas un buen rato desde la vereda de enfrente. Al menos en mi caso es así, es como si rindiera tributo a estas edificaciones, claro que no a todas, cuántos minutos al día perdería en cada referencia, sería ilógico. Pero hay algunas que sí merecen unos minutos de mi tiempo, por ejemplo hace cuestión de dos meses atrás me quedé embobado en mitad de la acera contemplando uno de estos inmuebles y mayor fue mi sorpresa cuando, por una de esas bromas del destino, pude ingresar a la casa en cuestión y conocer al singular habitante de dicho domicilio. Quisiera compartir esta anécdota no sin antes hacer una breve descripción de la casa mediterránea que vi por dentro y por fuera, considero que es importante porque había un gran contraste entre la fachada y lo que se “tejía” dentro.

Aquel día, domingo, caminaba despreocupadamente por la ciudad, recuerdo que había ido a visitar a un amigo que recién se había mudado, quise darle una sorpresa pero al final, la sorpresa terminó siendo para mí pues nunca di con la dirección que me dio. Di varias vueltas por los alrededores preguntando a los vecinos por el nombre de mi amigo pero nadie me supo dar razón, incluso investigué un poco sobre las casas que estaban en alquiler recientemente pero tuve idénticos resultados. Después de más de una hora dando vueltas sin sentido, decidí regresar a casa a pie, por una nueva ruta, de paso, me familiarizaba con el vecindario. En eso estaba, caminando despacio, cuando me llamó la atención el inmueble que acoté en el primer párrafo de mi artículo. Y debo decir que en primera instancia lo que me llamó la atención fue el cúmulo de hojas de plantas que se agolpaban sobre la pared. Tengan en cuenta que aún no me encontraba de frente a la fachada, sino que llegaba por derecha. Como digo, la gran cantidad de hojas sobresalían unas por encima de otras y sus extremos casi llegaban a mitad de vereda, si una persona con más de metro y ochenta centímetros de estatura pasaba por ahí, se vería obligada a inclinar la cabeza, no por reverencia, sino para evitar chocar con el enramado. Yo iba por la vereda de enfrente y cuando aparecí de frente a la fachada, recién pude ver el por qué de tan particular enramado. Sucede que al pie de tantas plantas había una especie de gruta diminuta en cuyo centro se hallaba la efigie de un Cristo, más precisamente era la representación del Corazón de Jesús. A todo alrededor de dicha gruta, había hermosas flores en tonos violetas, rojos y rosados, dando un complemento magnífico a la fachada de dicho inmueble. En efecto, la pequeña efigie se encontraba a izquierda de la puerta de ingreso, sobre un perfecto jardín con el césped muy bien recortado, casi al ras. La puerta de la casa era de color marrón oscuro y tenía unas incrustaciones de metal al estilo medieval. Un pequeño empedrado sobre el césped servía de camino guía hacia la puerta de ingreso. Hacia el fondo de la casa mediterránea se veían las demás casas, igualmente bellas pero sin ese detalle del inmueble inicial.

Me interese por dicha casa y pensé en cruzar la avenida y ver de cerca los detalles, hice ademán de mirar por izquierda para comprobar si no venían autos por la pista cuando la silueta de una persona me sobresaltó, la tenía casi encima y en línea de colisión directa conmigo. La mente trabaja rápido. Un asaltante u otro distraído –pensé- Pero cuando miré el rostro de la persona, resultó ser mi amigo Juan Pablo. Me tranquilicé. Nos saludamos cálidamente y en seguida le recriminé las pésimas referencias que me había dado para ubicar su nuevo hogar. Él se disculpó diciendo que para él también fue difícil ubicar su propia casa y que apenas se estaba ubicando en el vecindario. Lo que vino a continuación fue aún más sorpresivo. Le comenté a Juan Pablo que me había quedado embobado con la decoración exterior del hogar que ahora teníamos enfrente. “Ahí vive Claudia” me dijo. Me quedé mudo, no conocía nadie con ese nombre, al menos, alguien que viviera allí. “Vamos, te la voy a presentar” me dijo, al parecer las sorpresas no terminaban y decididamente cruzó la avenida, casi sin ver. Hice lo mismo y aceleré tras él.

Ya frente al hermoso domicilio, Juan Pablo tocó el timbre, a los pocos segundos el medieval portón se abría sin crujir y la estancia interior dejaba ver una silueta mediana bastante estilizada. Cuando la silueta salió al frente y los rayos solares matutinos la bañaron, pude observar a una mujer bellísima de rostro redondeado y mejillas coloradas al estilo holandés, sus ojos eran verdes y su cabello rubio apenas llegaba a la altura de su barbilla. Como dije, las sorpresas no habían terminado. “Mi amor, tardaste demasiado” –pronunció “la holandesa”- mientras se abalanzaba sobre los brazos de Juan Pablo. Ya habría tiempo de interrogarlo y de conocer a las amigas de “la holandesa”.

If you liked the article, you can recommend it here:
meneame.gif Fresqui Barrapunto Technorati delicious digg Enchilame Favoriting chido google yahoo Live Bookmarks netscape ma.gnolia blogmemes
December 17th, 2007

VOLANDO POR LAS ESCALERAS DE LA CASA

Blogged by David in the Uncategorized Category

Hoy en día los inmuebles mediterráneos son una gran ventaja para los padres ya que nuestros hijos pueden jugar seguros dentro de un grato ambiente. Las áreas comunes de estos inmobiliarios están además muy bien decoradas con un color verde muy prominente producto de las plantas que son agrupadas en canaletas y en masetas colgantes. También me gusta mucho ver el pasto que se agrupa entre los adoquines de cemento y que conforman casi toda el área de los estacionamientos de cada uno de los inmuebles. Por dentro de los inmuebles, la historia es similar y los ambientes son bastante cómodos con hogares de más de tres pisos, en algunos casos, bloques de mini edificios con dos departamentos por piso, conforman los hogares mediterráneos actuales. La disposición generalmente es la misma y el primer piso de la casa se destina a las áreas comunes de la familia, quedando el segundo piso casi a exclusividad de las habitaciones de cada uno de los miembros de la familia. Recuerdo que mi casa antigua estaba construida más o menos de igual forma y se podría decir que fue una de las precursoras del modelo de hogar mediterráneo actual. Dentro de mi “parcela” habitaban otras tres familias y los hijos de estas familias eran también mis amigos, juntos compartíamos tanto la escuela como los juegos de fines de semana dentro de nuestro espacio. Siempre nos turnábamos de casa para practicar nuestros juegos y pasábamos muy gratos momentos aunque a los diez años de edad aproximadamente siempre hay imprevistos e inconvenientes dentro de los distintos juegos que se llevan cabo.

 

            Recuerdo que uno de los juegos más divertidos a esa edad, era utilizar la baranda de seguridad de las escaleras como tobogán para deslizarnos. En mi casa, esta maniobra se podía ejecutar muy bien pues el pasa manos siempre estaba muy bien pulido. Éramos un total de cinco chicos los que nos juntábamos a jugar los fines de semana. Generalmente practicábamos este juego simple como haciendo tiempo antes de que alguno de nuestros padres nos llevara al cine en la tarde de los sábados. En una ocasión nos encontrábamos jugando en casa de Felipe. En este caso, la barandilla de su escalera presentaba un pequeño inconveniente pues en su remate había una protuberancia hecha en la misma madera. Sin embargo la técnica estaba dominada pues a poco de llegar al final del tramo, apretábamos los brazos contra el pasa manos para disminuir la velocidad y evitar el encontronazo de la protuberancia con nuestra zona inguinal, lo cual hubiese sido muy doloroso. Luego de esta sencilla operación desmontábamos del pasa manos. Cabe señalar que el deslizamiento siempre lo hacíamos mirando hacia abajo, es decir, de espaldas hacia el tramo final. En una ocasión esto cambió y algo sucedió.

 

            En efecto, en uno de los fines de semana, a mi amigo Armando se le ocurrió efectuar el juego de la resbaladilla pero en posición inversa a la habitual, es decir, mirando de frente hacia el tramo final del pasa manos. Sin duda, la nueva operación requería mayor destreza de nuestra parte y sentí que no iba a poder completar la operación. Sin embargo no podía quedar como un cobarde. Cuando uno es niño, como mínimo tiene que hacer lo que los demás hacen, nunca menos, así que uno a uno fuimos desfilando hacia la nueva prueba. Armando volvió a repetir la operación sin problemas, a continuación fue Felipe, luego Fernando. Era mi turno y me puse en posición, sentí que me iba a ir de bruces sin control, Armando me dijo “Tira la cabeza hacia atrás y cuando sientas que llegas al final la levantas y caes parado”. No tuve más remedio que obedecer y encomendarme a todos los santos para que una desgracia no ocurriese. Solté el cuerpo y me deslicé, miraba el techo correr y cuando sentí que el tramo final estaba cerca, me incorporé y, efectivamente, la inercia hizo el resto despegando mi cuerpo del pasa manos haciéndome aterrizar mansamente sobre los pies. Brinqué de emoción, lo había logrado. Faltaba Ramón. Estaba igual que dubitativo que yo, así que me tocaba a mí darle ánimos. “Es fácil, haz como Armando me lo indicó” le dije. Demoró casi veinte segundos en soltarse pero finalmente lo hizo. Vimos que pasó el punto en que debió incorporarse así que desesperadamente le gritamos “¡Alza la cabeza!”. A menos de un metro del final nos hizo caso y levantó la cabeza. No se si fue la pendiente del pasa manos o lo tardío de la reacción, el hecho es que Ramón salió disparado hacia delante, como si algo lo hubiese frenado en seco. Tuvo tan mala suerte que el pasador de uno de sus zapatos se enredó en uno de los adornos de la parte baja del pasa manos deteniendo su recorrido en seco. Eso, sumado al tardío movimiento de cabeza y la pendiente del pasa manos hizo que su cuerpo saliera disparado hacia delante yendo a estrellarse de lleno sobre la mesa de madera que estaba a unos cuatro metros del final de la escalera de sala. Un estruendo siguió al forzoso aterrizaje y en seguida una sonora carcajada avivó el inmueble. Ramón quedó tirado sin poder moverse con los adornos y el masetero encima de él, además una de sus zapatillas había quedado colgando en las escaleras. Ese día no fuimos al cine sino a la clínica. Ramón perdió tres dientes y la ganas de volver a usar el pasa manos como tobogán.

If you liked the article, you can recommend it here:
meneame.gif Fresqui Barrapunto Technorati delicious digg Enchilame Favoriting chido google yahoo Live Bookmarks netscape ma.gnolia blogmemes
December 4th, 2007

El impacto ambiental de las casas de sueño en el mediterráneo

Blogged by David in the Uncategorized Category

Las casas en la parte mediterránea de España están muy bien valoradas. Y ello sucede por muchos motivos ¿quién no sueña con tener una casa frente al mar, y rodeada de jardines extensos que se encuentran por casi todos lados? ¿Quién no desea que su casa de ensueño sea la mejor de todas las que están alrededor suyo? Pues bien,  en esta parte del territorio español, las casas están siendo construidas para satisfacer los sueños de muchas personas, aunque también esta destruyendo parte importante del medio ecológico en el que se edifican.

 

Seguramente las construcciones de estas casas con los mejores estilos, no toman en cuenta el impacto ambiental que pueden ocasionar, de manera que los arquitectos simplemente se dedican a realizar lo que las personas o las agencias inmobiliarias les piden para sus inmuebles, pero olvidando en la gran parte de los casos, que la biodiversidad de la zona está en juego.

 

Un importante porcentaje de especies de la flora y fauna ha visto amenazado su ambiente natural por los cambios realizados por las construcciones que no toman un cuidado general en estas zonas -y en realidad en ninguna otra, porque al fin y al cabo lo toman como un negocio más, como si fuese en cualquier otro lugar-. De esta manera las personas que compran las casas en el mediterráneo no suelen estar conscientes de que le hacen un daño grave al ambiente si no lo cuidan, y por ello no suelen tampoco llevar a cabo hechos concretos de mucho cuidado hacia su entorno.

 

En esta época de calentamiento global, se debe tener más cuidado en cuanto a estos aspectos, ya que no siempre vamos a tener las mismas calidades de vida con las que contamos ahora. Incluso, hoy en día, ya se ha degenerado un poco la situación ambiental comparada con unas décadas atrás. Y si seguimos en el mismo plan, en vez de alejarnos de una catástrofe, estaremos acelerando su llegada.

 

Una forma de no hacer eso es justamente cuidar el ambiente en el que estamos, y se puede empezar por ejemplo tomando en cuenta a los demás seres vivos que están alrededor. El construir una casa sobre lo que era un área verde, constituye prácticamente un crimen contra la naturaleza y contra la humanidad, pues cada vez se destruyen más zonas naturales que servirían para poder combatir las contaminación proveniente de otros lugares como los son el centro de las grandes metrópolis.

 

De esa manera, por más que las personas sigan soñando con tener una casa en el mediterráneo, que sea la expresión de una posición envidiable, no se pueden seguir construyendo casas arbitrariamente en cualquier parte, así sean casa muy grandes o muy pequeñas, por que de igual manera constituyen un riesgo para su entorno. La imposibilidad de fijarse en otra cosa que no sea los beneficios mismos, hace que las constructoras hagan oídos sordos a los tratados internacionales de protección al medio ambiente y que sigan edificando casa y que las llenen de decoraciones atractivas a los compradores, pero sin mayor consciencia ambiental. Quizá lo que necesitarían estas personas es saber que si siguen con el mismo accionar, en algún momento la naturaleza reaccionará y todo lo construido será en vano.

If you liked the article, you can recommend it here:
meneame.gif Fresqui Barrapunto Technorati delicious digg Enchilame Favoriting chido google yahoo Live Bookmarks netscape ma.gnolia blogmemes

Search this site

Archives

Categories

Meta